|
Testamento de Franco (1975) Ley para la Reforma Política (Madrid, 4 de enero de 1976) Carta abierta al Consejo de Europa (2006) Por Pío Moa Así viví la llamada transición política (I) Así viví la llamada transición política (II) Por Antonio Ramos León Por Antonio Ramos León Algo más sobre la mentira. ETA y las torturas Por Antonio Ramos León
|
"Memoria histórica" (1975-...) La Transición y la Democracia |
|
¿QUÉ ES E.T.A.? Por Antonio Ramos León Esta tarde leía en un “sitio” un comentario, entre otros varios, a un artículo de un periódico digital sobre el décimo aniversario del secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco. En este comentario se venía a culpar al PP de su muerte. El comentario sólo es disculpable por la corta edad del redactor y muy principalmente por su...si que carajo... falta de formación. Mejor que opinen ustedes después de leer lo que este joven dice: "siempre me acordare de ese dia y la impresion de ver con 12 años (antes los niñ@s de esta edad eramos mas inocentes) a millones de personas pidiendo y rogando su libertad a su nvia y a su hermna pidiendo al gobierno k xfavor deciera para que le liberaran, como lloraba dios mio!!! y ahora esta en el pp va a mitins y creo k asta es candidata.....sea unido a los asesinos de su ermano, bueno a los k han tenido la culpa d k a su ermano lo mataran, yo creo k si ubiera sido a ella a la k secuestraban su erman jamas segiria en ese partido politico, pero lo k mas fuerte me parece esk hagan NEGOCIO con la muerte de su ermano, me refiero a lo del bus, alguien sabe a donde va el dinero del sms de apoyo a la familia???....creo k eso sobra, y k su pena tb se ha ido con su ermano..." Pues claro que está en el PP y va a mítines. Es que es del PP y su hermano era concejal del PP y por eso fue asesinado. Querido ciudadano, tienes una enorme empanada mental y lo que me extraña es que no sigas llorando, pues es para que lo hagas un par de veces a la semana cuando menos, por la rabia que deberías tener contra la comunidad educativa (Administración) que te ha dado esa lamentable formación. Sabes una cosa: el único culpable del asesinato de Miguel Ángel Blanco es “Txapote” su asesino y la organización ETA. Ni siquiera el Presidente Zapatero lo será si en el futuro se produjera un nuevo asesinato, por muy mal que lo esté haciendo a juicio de muchos. Los únicos responsables son los miembros de esa organización que pretende hacer política asesinando y los que les apoyan (ETA). A este mozalbete y otros muchos dedico las siguientes líneas - si Rebelión Digital me permite incluirlo en su memoria histórica- por si les apetece saber algo que quizá nadie les haya contado. Tenéis una ventaja que no debéis desaprovechar, y es sencillamente que a mí no me lo contaron. No hizo falta, lo viví muy de cerca. Y os juro por mi honor que es verdad, que no os miento. La verdad es la mejor arma contra los que siguen fieles a la máxima de Lenin. "Contra los cuerpos, la violencia; contra las almas, la mentira" Mi lema siempre ha sido “La verdad por delante”, sin ella no puede haber dignidad ni justicia. Aún hoy en día muchas personas ignoran por completo qué es ETA. Un experto seguramente no tendría papel suficiente para escribir la triste historia de esta organización. Necesitaría tanta tinta como sangre y lágrimas derramada por ella, pero desde una visión realista es fácil resumir su historia. Es una organización terrorista y eso no quiere decir, como pretenden algunos, que sus miembros estén carentes de ideales, sino todo lo contrario, aunque estos sean equivocados y rayen la paranoia. En términos generales el terrorismo, amparándose en unas motivaciones político-sociales llevadas al fundamentalismo, es el germen revolucionario que persigue la toma del poder mediante el terror y la subversión. En sus fines las organizaciones terroristas no son para nada diferentes al poder legalmente constituido, diferenciándose, eso sí, en los métodos. Con sus constantes atentados y provocaciones pretende originar una gran tensión que desemboque en enfrentamiento armado. Pero ETA es algo más. Es la aplicación de un sistema mafioso para la consecución de la supremacía de una raza superior sobre el resto de pobladores del territorio vecino y del suyo propio, y que como veremos no admite discusión. Finalizada la Guerra Civil la cabeza del Partido Nacionalista Vasco (P.N.V.) se instala en Francia, desde donde su oposición al régimen salido de la guerra, es totalmente pasiva. Desde esta óptica hay que analizar el movimiento que empieza a desarrollarse entre las juventudes del nacionalismo vasco, reinando entre ellas su repulsa contra la inactividad y resignación del PNV. En 1952 un grupo de estudiantes de Bilbao, que formará más tarde el grupo dirigente de ETA, publica un boletín denominado EKIN (Acción). Por otro lado, como parte integrante del PNV, existen las juventudes llamadas Eusko Gastedi. Éstas durante 1955 y 1956 se fusionan con los grupos de EKIN, formando un único grupo denominado EUSKO GASTEDI (EGI). Sus esquemas ideológicos no difieren de los del PNV, deseando trabajar en su seno, pero la convivencia pronto se hace difícil; ante la marcada religiosidad del PNV, EGI se declara “movimiento patriótico aconfesional”. En 1956 dos representantes de EGI asisten al Congreso Mundial Vasco, pero no obtienen ningún eco. Los jóvenes nacionalistas, influidos por las teorías marxistas, no están de acuerdo con los planteamientos del PNV, regido por “la oligarquía vasca”. Únicamente coinciden unos y otros en seguir las teorías racistas de Sabino Arana. Pero los jóvenes de EGI pretenden la implantación de un estado vasco socialista, en clara oposición a la ideología extremadamente de derechas del PNV.
Sabino Arana Goiri nació el 26 de enero de 1865 en Bilbao, en el seno de una familia acomodada. Su padre, al haber traficado con armas para los carlistas en la última sublevación, tiene que huir a Francia, donde Sabino pasa parte de su infancia. A su regreso a Bilbao ejercerá como ferviente Carlista hasta 1882. Es su hermano mayor Luis el que le convence, tras una acalorada discusión, de que los vascos no son españoles y con un razonamiento muy simple: “Si los vascos son españoles ¿por qué tienen el privilegio de los fueros?. Es lo mismo que nos preguntamos muchos hoy en día viendo que cuando el Presidente de la Comunidad Autónoma Vasca es recibido por el Presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, ondea en la Moncloa una bandera de la comunidad (Ikurriña) junto a la de España. Es lo mismo que nos preguntamos muchos cuando hacemos la declaración de la renta. Es lo mismo que se preguntan muchos industriales. Si son españoles ¿por qué se recibe al Lendakari como a un jefe de estado extranjero? Si son españoles, ¿por qué tienen tributación diferenciada? Nuestros propios políticos alimentan sus teorías separatistas. Sabino se traslada a Barcelona en 1883 donde estudia derecho y entra en contacto con el movimiento independentista catalán, al que sin embargo él, curiosamente, considera “un simple regionalismo español”. Se dedica con ahínco a aprender la lengua vasca que ignoraba pues en su casa se habla castellano. Debió ser un buen alumno ya que a su regreso a Bilbao en 1888, incluso, se presenta a la cátedra de vascuence junto a Miguel de Unamuno. Continúa dedicado a sus estudios, lo que se puede permitir gracias a la fortuna económica de su familia, y no tiene necesidad de buscar un trabajo remunerado. En 1892 publica su primer obra titulada: “Vizcaya por su independencia”, y en la que dice lindezas como las que siguen: “La fisonomía del vizcaíno es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta. El vizcaíno es de andar apuesto y varonil; el español, o no sabe andar (ejemplo, los quintos) o si es apuesto es tipo femenil (ejemplo, el torero)”. Y sigue: “El vizcaíno degenera en carácter si roza con lo extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión extranjera que lo civilice” Pero aún hay más y más fuerte y demencial: “Ved un baile vizcaíno presidido por las autoridades eclesiástica o civil, y sentiréis regocijarse el ánimo al son del txistu, la alboka o la dulzaina, y al ver unidos en admirable consorcio el más sencillo candor y la más loca alegría; presenciad un baile español, y si no os causa náuseas el liviano, asqueroso y cínico abrazo de los dos sexos, queda acreditada la robustez de vuestro estómago” ¿? No piense el lector que hay mucho más en las teorías de Sabino Arana. Todo se centra en la supremacía de la raza vasca y hasta el propio Francisco Letamendía “Ortzi”, miembro que fue de ETA político-militar, en su documentada obra “Historia de Euskadi”, reconoce con cierta candidez, que: “El racismo sabiniano es un ingrediente que no existía en la tradición foral, y constituye, sin duda, el aspecto más repulsivo y antipático de su doctrina”.
En 1957 arrecian los ataques del PNV contra los jóvenes de EGI pues los viejos nacionalistas ven en éstos un peligro para sus intereses. El dirigente del PNV Ajuriaguerra ataca a los responsables de EGI con la calificación de “comunistas, fanfarrones y contrabandistas”. En este mismo año se produce la ruptura definitiva entre unos y otros. En 1958 se rompe la unidad entre los componentes de EGI, abandona la organización el antiguo EKIN. Los principales dirigentes de este grupo escindido: Julen Madariaga, Benito del Valle, José Manuel Aguirre, Sabino Uribe y Javier Bareño. Estos deciden cambiar la denominación de EGI, y en un principio le dan la de A.T.A., que corresponde a Aberri ta Askatasuna, pero como el vocablo ATA en vascuence significa PATO, se creyó conveniente cambiarlo. Algunos han querido ver la fecha del 31 de julio de 1959 como la de creación del nuevo grupúsculo, quizás por ser este día la fiesta católica de San Ignacio de Loyola, pero ya estaba formado unos meses antes, y se bautizó con el nombre de “EUSKADI TA ASKATASUNA” (Euskal Herría y la Libertad). Acababa de nacer E.T.A. En mayo de 1962 en el Monasterio de Belloc tiene lugar la I Asamblea General de ETA. En su declaración de principios se declara: “Movimiento Revolucionario de Liberación Nacional y Aconfesional”. En ella se adoptan las siguientes resoluciones: · La cabeza dirigente de la organización ha de permanecer en el extranjero · Captación de elementos para la realización de las acciones terroristas. · La subversión se llevará a cabo en cuatro frentes: cultural, económico, político y militar. · Y, finalmente, debe buscarse el apoyo y protección del Clero vasco comprometido. La organización surge igualmente de las decisiones de esta Asamblea y se puede concretar en la siguiente: · ASAMBLEA GENERAL. Órgano máximo que se reúne muy de tarde en tarde · PEQUEÑA ASAMBLEA. Órgano de consulta de la organización. · COMITÉ EJECUTIVO. Es el órgano de ejecución, controla los cuatro frentes. · MESA DE HERRIALDE. Comités territoriales, siendo un herrialde cada una de las partes en que ETA divide las vascongadas. · MESAS DE ZONA. Comités locales. Más tarde se crean comandos “operativos” denominados: Legales, nutridos por activistas no conocidos de las fuerzas de seguridad que militan en ETA sin abandonar su forma de vida habitual, es decir, que estudian o trabajan y en sus ratos libres realizan atentados; ilegales, formados por terroristas que han tenido que huir en alguna ocasión y las fuerzas de seguridad conocen su militancia; Liberados, son militantes que dependen económicamente de la organización de la que reciben un sueldo y que no tienen por qué ser conocidos por las fuerzas policiales, ni siempre son huidos. Y los colaboradores, personas que sin estar encuadrados en ETA prestan todo tipo de ayuda a los comandos (pisos, vehículos, etc.) Una vez creada esta infraestructura las siglas de ETA comienzan a verse, así como la revista ZUTIK, órgano de difusión de la Organización. Las divergencias con el PNV son cada vez más grandes. En 1963 un miembro de ETA que asiste a un acto celebrado en París por el PNV, reparte ejemplares del Zutik, produciéndose un gran altercado entre los asistentes. Un documento de ETA dice al respecto: “Acabado el reparto… nuestro etarra fue agarrado por las solapas y por el cuello, empujado e insultado con epítetos tales como bobo, agente provocador y comunista”. Entre noviembre de 1966 y enero de 1967 tiene lugar la primera parte de la Vª Asamblea General en la casa sacerdotal de Gaztelu. Y en abril del mismo año se desarrolla la segunda parte en la Casa de Ejercicios Espirituales de los Jesuitas de Guetaria. Curioso si tenemos en cuenta la aconfesionalidad declarada por ETA. Se trató en ella de la ayuda económica ofrecida por Pekín y de las relaciones con el Partido Comunista de España. En la misma se produce un desacuerdo total y surgen los siguientes grupos: ETA ZARRA (ETA vieja). Que se puede definir como Aranista-racista-socialista. Propugna la lucha armada sólo en las provincias vascas. ETA BERRI (ETA joven). Grupo pro-soviético de línea comunista, favorable a las relaciones con el Partido Comunista de España (PCE), y consecuentemente a llevar la lucha armada al resto del Estado. ETA BAI (ETA sí). Grupo pro-chino de poca importancia. La fuente de la que se alimentará ETA, aparte de las teorías de Sabino Arana (creador de la patria vasca y su bandera) es el libro Vasconia escrito por Federico Krutwig Sagredo, otro iluminado, fundamentalista vasco, nacido en Guecho en 1921 y fallecido en Bilbao en 1998, “casualmente” de padre alemán y madre vizcaína. De los párrafos que reproducimos se puede deducir lo que se ha de esperar de esta organización terrorista: “La Iglesia Católica es una enemiga invertebrada del pueblo vasco…aunque hoy en día sea general en nuestro pueblo la adhesión a la Iglesia Romana, cualquier observador serio ve que el vasco tiene el paganismo a flor de piel” “Deberá empezarse por eliminar los brazos que representen al Estado español y francés en nuestra tierra… El miedo cundirá en toda la organización estatal…” “En un asunto tan peligroso como la guerra, los errores que se cometan por un sentimiento de bondad de alma son la peor de las cosas… Quien no retrocede ante el derramamiento de sangre, tendrá una ventaja innegable sobre su enemigo, si éste no actuase de la misma forma”.
“La guerra revolucionaria es una espiritualización
de la guerra. Pero esta espiritualización…en el orden de las ideas, es
un avance, que viene a significar que los fuertes medios materiales
pueden ser vencidos por la fuerza que despliegan las ideas”. “Para nosotros, al igual que para el cruzado del siglo X la suya, nuestra verdad es la verdad absoluta, es decir, verdad exclusiva que no permite ni la duda ni la oposición de los enemigos virtuales o reales. Consecuentemente, somos intransigentes en nuestra idea, en nuestra verdad, en nuestra meta esencial” “En cuanto a los obreros que vienen a trabajar con nosotros en nuestra tierra, bienvenidos sean si vienen en son de amigos […] si traen la voluntad de convertirse en buenos ciudadanos de Euskaria […] pero si vienen en son de colonizadores […] y a extender su virus por nuestra patria, entonces son nuestros enemigos […] son hijos de la misma madre que los capitalistas explotadores de quien ellos se quejan” Esto es lo que ha pasado y sigue pasando: ha cundido el miedo; por un sentimiento de bondad y síndrome de democratización; se ha retrocedido no sólo ya ante ETA sino ante todo el nacionalismo vasco; muchos ciudadanos han sido degollados, demasiados; los nacionalistas han sido y son intransigentes en sus ideas, pero los sucesivos gobiernos han cedido y siguen cediendo. Para colmo ¿Qué hace la Iglesia vasca cediéndole los locales para sus asambleas, dándoles cobijo muchas veces, o sermoneando en los púlpitos y redactando cartas pastorales en su defensa? Aunque con anterioridad habían existido unos conatos de actos violentos y sabotajes por parte de ETA, es en 1968 cuando se registra un intento de reactivación. Para obtener dinero, los distintos grupitos de ETA realizan atracos, mientras los dirigentes desde Francia pregonan la necesidad de recurrir al sistema de la escalada terrorista por el método aprobado en la IV Asamblea de la espiral “Acción – represión – acción”.
ETA, Echevarrieta personalmente, acaba de inaugurar, para una nueva era, el “tiro en la nuca”. Se refugian en Tolosa en el domicilio de un colaborador, Eduardo Osa, que no se encontraba en casa, y donde permanecieron por espacio de dos horas, pero “Txabi no se sentía tranquilo” según se escribe en medios próximos a ETA; seguramente no por haber quitado la vida a otro ser humano, sino porque tenía sospechas de que la casa donde se encontraban escondidos pudiera estar quemada, pues no hacía mucho que se había recuperado un vehículo en sus proximidades y que había sido utilizado en un atraco de ETA al Banco Guipuzcoano. Cuando llegó Eduardo Osa le pidieron que les sacara del pueblo en su coche. Txabi llevaba documentación falsa a nombre de Lucas Agoues Zubeldia, robada días antes por Mario Onaindia, también miembro de ETA y años más tarde parlamentario del partido Euskadico Eskerra, actualmente coalicionado con el PSE-PSOE. A las pocas horas son localizados en un control montado al efecto, cuando se ven descubiertos oponen resistencia intentando huir, lo consigue Sarasketa que dispara con su arma, muere Francisco Javier Echevarrieta y es detenido Eduardo Osa. Más tarde, al día siguiente, es detenido Iñaki Sarasketa en la iglesia parroquial de la localidad de Errezil (Guipúzcoa) donde había sido escondido por el padre Lasa, coadjutor del templo. Según ETA por chivatazo del sacristán. La propia organización posteriormente lo contaría en sus órganos de expresión así: Txabi había fijado su residencia en Guipuzkoa porque había sido encargado por ETA de hacer un seguimiento del comisario Melitón Manzanas, recogiendo información y documentación sobre el jefe de la Brigada Político-Social en la provincia. “El 7 de junio de 1968 en el barrio de Olarrain (Tolosa), donde la carretera sigue hacia Bidania, Errezil y Azpeitia, o hacia el sur guipuzcoano, por Alegi, Itsasondo y Beasain, la Guardia Civil tenía montado un control de carretera donde estaban siendo registradas e identificadas unas treinta personas. (Aquí prescinden de que el control era motivado porque Etxebarrieta había asesinado hacía pocas horas al guardia Pardines) Cuando Txabi Etxebarrieta, junto a Iñaki Sarasketa, fue descubierto, un número de la Benemérita le disparó a quemarropa dos tiros al joven vizcaíno que le traspasaron el corazón. Txabi murió en el acto.” Es el primer asesino militante de ETA muerto y el efecto previsto por la banda se cumple. Se mitifica al asesino, dicen: “ha caído el patriota Echevarrieta”. Se organizan funerales y desde los púlpitos, incomprensiblemente, se protesta por la “desproporcionada violencia de la represión”. En San Sebastián, por ejemplo, los funerales se celebran en la iglesia de los jesuitas y en el sermón el padre Patxi Altuna afirmó que: “…si la violencia en sí es condenable, no lo es en el caso de una tiranía despótica y prolongada que atenta, en sus principios y en sus obras, contra los derechos humanos”. Es decir, justificó el asesinato del guardia civil Pardines. Suponemos que este Jesuita se habría empapado la doctrina de San Agustín que fue el primero en esbozar una teoría sobre la guerra justa. “Se llaman justas – decía San Agustín – las guerras que vengan las injusticias, cuando un pueblo o un Estado, al que hay que hacer la guerra, se ha descuidado en el castigo de los crímenes de los suyos o en la restitución de lo que ha sido arrebatado por medio de esas injusticias” De la guerra justa la reflexión conduce de manera natural a la guerra santa. San Bernardo, otro teorizador sobre la guerra justa-santa escribe crudamente: “Cuando mata a un malhechor, no comete un homicidio, sino, me atrevería a decir, un malicidio. Venga a Cristo de los que hacen el mal; defiende a los cristianos. Si le matan, no perece. Consigue su objetivo. La muerte que inflige va en provecho de Cristo; la que recibe, en el suyo propio”. Pero también en su doctrina se advierte que: “La guerra no puede ser otra cosa que un mal menor, que se ha de utilizar lo menos posible, estudiando caso por caso. Entre cristianos sólo es justa cuando peligra la unidad de la Iglesia”. Como decía la propia organización: fue el primer activista de ETA que murió pero también el primero que mató, y como igualmente afirma San Agustín: “El soldado que mata al enemigo, como el juez y el verdugo que ejecutan a un criminal, no creo que pequen, ya que, al actuar así, obedecen a la ley”.
Por eso la cuestión en este caso es, que si nos
basáramos en estas teorías (a mi entender verdaderas burradas teniendo
en cuenta que los que las dicen se supone que son seguidores de Cristo,
cuya vida fue testimonio de paz y su doctrina contraria a toda
violencia) en el caso de este primer asesinato de ETA ¿quién tendrá la
legitimidad para ejercer la violencia? Sr, D. Antonio …………. Muy Sr. Mío: Ayer me vi sorprendido con un paquete que contenía varios ejemplares de la revista Gudari, de Caracas. Venía por correo y traía todas las señales de haber sido revisado por la Policía. Por ello resulta extraño que lo hayan dejado pasar. En la página 4 de dicha revista lanzan una acusación concreta contra su persona. Estimo que, como sacerdote, tengo el deber de participarle dicha acusación para que en el caso de que sea falsa, usted se pueda defender de ella. Con ese único objeto le remito uno de los ejemplares de esa revista. En caso de que se trate de una denuncia justificada, procediendo como siempre con entera franqueza, tengo que manifestarle que para todo cristiano resulta altamente lamentable el oficio de “chivato” de la policía, y mi consejo es de que cese en esas actividades que refiere la revista que le remito. Como sacerdote, celebraré que mi aviso de el resultado de cese inmediato de su persona respecto a esas actividades. Por lo demás, disponga de su atto. s. s. y capellán. Firmado: Nemesio Echaniz.
Por ejemplo, en Arrigorriaga en los funerales del dirigente de ETA, “Argala”, que murió el 21 de diciembre de 1978, el cura oficiante llegó a comparar al etarra con Jesucristo, permitiéndose afirmar en la homilía que: “Jesús mismo vivió la ocupación de su pueblo por el romano extranjero, y fue testigo y actor de los esfuerzos de la liberación nacional del pueblo hebreo. Incluso la lucha armada, con sus contradicciones con toda su obra humana, no es ajena a Dios y al Evangelio de Jesús”. La protección del clero vasco fue crucial para la implantación de la organización terrorista ETA. Por ejemplo es de destacar el gesto de unos veinte sacerdotes que en un acto claro de rebeldía, públicamente queman sus sotanas, acto que es aprovechado por el comité ejecutivo de ETA, en cuyo seno militan varios ex-seminaristas, utilizando como canales de expansión a más de un sacerdote. Se destacan como lugares de captación de jóvenes para la causa terrorista la Universidad jesuítica de Deusto y las concentraciones parroquiales. Ocho días después del asesinato del agente Pardines se celebró Consejo de Guerra en juicio sumarísimo contra Ignacio Sarasketa al que se le condenó a 58 años de prisión, e inmediatamente revisado y cambiada la condena por la de pena de muerte, lo que provocaría un gran revuelo y las protestas de las formaciones políticas PNV, PCE, PSOE y UGT, entre otras. Parece ser que en aquellos días sólo condenaban la “violencia” de una parte. Finalmente el Jefe del Estado (el dictador) conmutó la pena. La violencia de ETA tras este acto queda probada. Ya es un mito, no necesita actuar; explota su fama en los caseríos, donde con la amenaza obtiene fondos y protección. Pero la fama no es eterna, y para mantener el terror hay que montar un nuevo crimen. Este se lleva a cabo el día 2 de agosto en la persona del Inspector de Policía Melitón Manzanas Sánchez, del que como hemos visto Etxebarrieta había recopilado la información previa para su asesinato, que cae abatido a tiros y rematado en el suelo en la puerta de su casa en Irún, De este asesinato fue identificado fotográficamente como autor material Izco de la Iglesia, Jefe del Frente Militar de ETA. A consecuencia de las investigaciones el día 5 la Guardia Civil detenía a una veintena de sospechosos de pertenencia a ETA y a unas cuarenta personas como instigadores y por alteración del orden público en actos de proselitismo hacia la organización terrorista, entre los que figuraban diez clérigos y dos religiosos. Y de nuevo el coro se encargará de cambiar los hechos, dicen: “el policía no fue asesinado, sino ajusticiado”, “los miembros de ETA son ejecutores de la justicia popular”. El día 14 de agosto, siguiendo con esta estrategia un grupo dirigido por un ex-fraile benedictino, y en el que también se encontraba Eustaquio Mendizábal (a) Txikia, prenden fuego al domicilio del Alcalde de Lazcano. Txikia, desde luego hizo méritos, y pronto sería elegido Jefe del Frente Militar. La fama seguirá, el futuro de la organización ya está asegurado, bastarán pequeños golpes para mantener el clima de terror. Mientras los dirigentes siguen dictando órdenes desde la seguridad del extranjero a los grupitos simpatizantes del interior, que se entretienen pintando letreros y haciendo siembra de propaganda. El teléfono y las cartas amenazadoras hacen el resto. Desde entonces, durante los años siguientes la lucha continúa a base de un poco de papel, algún atraco que otro, secuestros con exigencia de rescate y numerosos asesinatos indiscriminados. Desde 1970 a 1974 en sus respectivas asambleas generales, se produjeron nuevas escisiones: “ETA Vª”; “ETA VIª Liga Comunista Revolucionaria”; “Grupo de los Minos”; “de los Mayos”; de los Cabras”, y “Comandos Autónomos Anticapitalistas”. En 1974 ETA Vª celebra su Sexta Asamblea General y se produce la última escisión formándose las dos ramas: ETA militar y ETA Político-militar. Es igual, todos siguen firmando sus papeles con las siglas ETA, porque lo importante para ellos es el mito creado. Al empezar 1971 ETA Vª dispone de una granja en Saint Palais (Francia) que utiliza como campo de entrenamiento. Siguiendo las consignas de Krutwig, López Adán, Arregui y otros preparan una campaña de terror “revolucionario”. Se pudo constatar que unos veinte activistas bien armados y con explosivo suficiente se encuentran en España para llevar a cabo “la lucha armada” de un supuesto “Movimiento Socialista Revolucionario de Liberación Nacional”. Cada comando (Irurko) se compone de tres personas y su táctica de acción sería la denominada “manada de lobos”, consistente en reunirse para realizar la acción armada y dispersarse seguidamente para evitar la detención. El impulsor de estos grupos es Txikia, ya Jefe del Frente Militar, también ex–seminarista benedictino, que había recibido mediante la ayuda comunista de Pekín, quinientas pistolas de fabricación checoslovaca. Bajo la dirección de un experto llegado de Cuba, ETA Vª organizó la “sección técnica militar”, en la que además de editar folletos sobre voladuras y colocación de cargas, se realizaban prácticas sobre el manejo de armas y ejercicios de tiro en la granja francesa de Saint Palais, cuyos blancos eran siluetas de guardias civiles.
Mientras, la otra facción, ETA VIª, para reponerse
de sus numerosas caídas, propugna la creación del Frente Nacional Vasco,
llegando a un entendimiento con la Liga Comunista Revolucionaria,
acogiéndose a los principios del marxismo leninismo. “Ese día yo no había ido (que casualidad) pero me contaron los otros que después de acribillar a balazos los dos coches de la Policía, desde el monte, en Venta de Perurena, vieron que paraba una furgoneta y su conductor recogía a un policía que todavía se movía. Entonces el “Chirivita”, rompiendo toda norma de seguridad, cogió el coche y persiguió a la furgoneta, cuando la alcanzó la hizo parar, se fue a la parte de atrás, donde iba el policía herido y lo remató” ¿Alguien cree que las familias de las víctimas pueden olvidar fácilmente todo esto? Sin embargo tienen que contemplar casi a diario a un Arnaldo Otegui en la pantalla de televisión con una sonrisa de oreja a oreja y, gracias al actual Gobierno del PSOE, ver a sus representantes en una Cámara Parlamentaria y en los ayuntamientos después de haberse ilegalizado su partido (Herri Batasuna). Sabemos que estamos condenados a ser demócratas, pero los políticos se equivocaron y se siguen equivocando, y el desprecio con el que gobiernan algún día la historia se lo demandará. Para concluir se puede afirmar que ETA es una organización puramente “racista, fanática” que preconiza un estado vasco independiente y racial. Su éxito puede que esté asegurado y estriba en haber sabido emplear los procedimientos del crimen organizado, y los pilares sobre los que se sustenta son: · Protección de parte del pueblo, incluido el Clero (por miedo o simpatía) · Apoyo de algunos partidos políticos, para lo que se declaró socialista, y total connivencia de otros que coinciden en el objetivo independentista, como el PNV. · Terror sostenido por atentados y asesinatos indiscriminados. · Y falta de reacción política adecuada y unánime de los distintos partidos mayoritarios para solucionar el problema. En resumen se puede decir que ETA es una organización que supo aprovecharse de las ventajas del terror organizado, del sistema mafioso, y de la debilidad de sus oponentes, que se pierden en el debate sobre como combatirla, con pasividad y a la espera de que el tiempo la diluya. Esto sí ha pasado con otras organizaciones de ideología marxista o leninista, al venirse abajo el mundo de las ideas en que se apoyaban y cambiar los partidos políticos que las sustentaban sus objetivos y su doctrina. Pero ¿acaso se ha terminado el mundo de la idea de un país vasco independiente, “con una raza, aunque superior, sometida por el colonialismo español”, tal y como desde hace años se está enseñando en las Ikastólas? La realidad es que no. Que el racismo nacionalista sigue creciendo, sirve para conmocionar al auténtico pueblo vasco, para justificar la comisión de cualquier delito y para que los amantes de los derechos humanos se rasguen las vestiduras, ante las débiles reacciones de la verdadera víctima: “El pueblo vasco”. Escrito para Rebelión Digital por Antonio Ramos León, autor de la bitácora "A.R.L."
ASÍ VIVÍ LA LLAMADA TRANSICIÓN POLÍTICA Por Antonio Ramos León
¿Quién zancadilleó más el cambio hacia un régimen democrático? (I)
Mañana día 15 de junio de 2007 se cumplen 30 años de las primeras elecciones generales después de la guerra civil de 1936. Continuamente, he tenido que oír, de viva voz o a través de algunos medios de comunicación, que fue gracias a la izquierda, en un alarde de progresismo durante la transición, por lo que se consiguió alcanzar una convivencia en paz y en democracia en esta querida España tras la muerte de Franco.
¿Fue entonces gracias a la llamada izquierda por lo que se avanzó hacia un estado democrático?
Afirmo rotundamente que no. Pretende la izquierda hacerse ante la opinión pública con el liderazgo del cambio. ¿Cómo puede tener tanto descaro? Magníficamente lo expresa el Catedrático de Historia Contemporánea Ricardo de la Cierva y Hoces:
“Al observar cómo el régimen se debatía en la involución, un grupo importante de personajes públicos que le habían servido lealmente inició lo que se llamaría luego “movimiento de apertura” encabezado por el ex ministro Fraga Iribarne. Uno de los promotores de la apertura fue el joven ingeniero y dirigente del sindicato universitario falangista, Rodolfo Martín Villa. A ellos se debió, ya desde fines de los años sesenta, el movimiento de reforma que pretendía respetar formalmente a las Leyes Fundamentales del régimen para impulsar su evolución a la democracia. Y esto fue lo que se hizo; la oposición radical, bajo la bandera de la “ruptura” actuó solamente de comparsa, aunque en 1982 se alzara con el santo y la limosna”.
Para los más jóvenes, me permito expresar lo que yo recuerdo de aquellos días:
1976, el año después.
Tras la muerte de Franco, una vez decidido desde dentro del propio régimen su desaparición, y que se había iniciado con la famosa “política de apertura”, propiciada por insignes políticos que con lealtad le habían servido, cualquiera que quisiera verlo comprendía que la lógica e inevitable evolución sería hacia un régimen democrático y parlamentario, y por lo que muchos dimos lo mejor de nuestra recién estrenada juventud. Como escribe el Catedrático Fernando García de Cortazar:
No obstante se sucedieron los continuos altercados callejeros, todos convocados y dirigidos por los partidos de izquierda. En 1976 la extrema derecha no cometió ningún asesinato.
¿A qué entonces tanta muerte y sufrimiento? Puesto que el año se cerró con un salto cualitativo en las acciones de ETA, que asesinó a 18 personas, al margen de cuantiosos daños por explosiones y actos de sabotaje. El GRAPO por su parte secuestró al Teniente General Villaescusa y asesinó al vigilante jurado Victoriano Cobos Sánchez. Que nosotros sepamos ambos grupos terroristas pertenecen a la izquierda.
La proyectada democracia fue atacada desde la más intransigente de las posturas, pero las verdaderas intenciones de algunos no supieron verlas los izquierdistas (o no quisieron), que “codo con codo” fueron compañeros y comparsas del terrorismo etarra, pues como declaraba Telesforo Monzón, en la amplia y agobiante campaña pro-amnistía: “Aquí no hemos venido a llorar, sino a advertir que no habrá paz en tanto en tanto no haya democracia en España, y en la Península Ibérica no habrá democracia mientras el País Vasco no sea libre”.
El año comenzaría para ETA el día 17 de enero con la muerte del Guardia Civil Manuel Vergara, mediante la trampa de la Ikurriña conectada a un explosivo. En febrero asesinaría al Alcalde de Galdácano, Victor Legorburu, y a Julián Galarza, al que confunden con el Alcalde de Cizúrquil; desde Radio París, ETA “pediría disculpas por el error”, lo cual no impediría que el día 20 diera muerte a otra persona, Emilio Guezala Aramburu. En marzo a un taxista y dos personas más. En abril, el día 8, asesinaría al industrial Ángel Berazadi, tras haber sido secuestrado; y a un guardia civil el día 10. En el sur de Francia se confirma la desaparición de dos inspectores de Policía, que más tarde aparecerían muertos en la playa de Anglet, y con claras evidencias de haber sido torturados.
Aun cuando el fin primordial de ETA sea otro, es decir la independencia de Euskadi, la población parece no haberse enterado, por lo que ETA VIª (una de las ramas de la criminal organización) en su fusión con la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), sigue las tácticas de Troski para lograr la ruptura democrática, mediante la llamada constante a la huelga general desde el 9 de enero, y que desemboca en la jornada de lucha del 3 de marzo, con el resultado de cinco muertos e infinidad de heridos, en violentos incidentes con la Policía. La espiral de violencia puesta en práctica por ETA, de “acción–represión–acción”, está servida. La lucha de ETA continuará, ya parece haber justificación para ello y un bledo le importa los cambios políticos que pueda haber, sus fines a la postre son otros.
El día 7 de Julio el Presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro dimite y es sustituido por Adolfo Suárez, lo que analizado políticamente y con detenimiento nos llevaría a que este nombramiento se hizo para facilitar y agilizar el proyectado cambio. Suárez en su toma de posesión pide al Rey una amplia amnistía, lo que se lleva a cabo el 30 de julio, y que se agradece con unos treinta atentados con explosivo en diferentes edificios oficiales de toda España. El verano, con nuevo Gobierno, la amnistía concedida y el cambio en marcha se caracteriza por lo mismo, es decir, altercados y continua e insistente petición de amnistía total, que se convierte en situaciones de tragedia. En Fuenterrabía el joven Jesús María Zabala muere en los incidentes mientras agredía a un guardia civil con una silla. El festival de cine de San Sebastián es suspendido por este motivo (no por el resto de muertos), y en el Ayuntamiento desaparece la bandera nacional y se coloca la ikurriña. Es la fase previa para el otoño caliente, que algunas organizaciones llamadas políticas han prometido.
Los vaticinios para el otoño se cumplen pues el mes de octubre comienza con el asesinato el día 4 del Presidente de la Diputación de Guipúzcoa Juan María Araluce, su conductor, José María Elícegui, los dos escoltas, inspectores de policía Francisco Sanz y Antonio Palomo, y el conductor del coche de escolta, el policía Alfredo García Gutiérrez, (5 personas) en plena calle de San Sebastián, a tiros y ante la atónita mirada de los transeúntes. El día 18 de noviembre es aprobada la Ley para la Reforma Política y más adelante, el día 30 de diciembre sería suprimido el Tribunal de Orden Público (T.O.P.).
El 18 de noviembre de 1976 las Cortes franquistas, por abrumadora mayoría, votaron a favor del proyecto de ley para la reforma política, hecho que es conocido con el significativo nombre de “el harakiri”. El día 15 de diciembre en referéndum el 94 % de los votantes dice sí al proyecto. Pretendía ser aquélla una liquidación controlada, se trataba de desmontar unas estructuras políticas caducas e inservibles, evolucionadas a un régimen democrático al estilo europeo.
El año se cerraría finalmente con 19 personas muertas y 8 heridas, víctimas del terrorismo de izquierda. No hacemos mención a las anteriores a la muerte de Franco.
1977, las primeras elecciones generales.
Se convocaron elecciones generales para el 15 de junio. En plena campaña electoral de las primeras elecciones generales después de cuarenta años de dictadura, partidos de la extrema izquierda como el PCE(r) o PCE (ml) entre otros, preconizaban la abstención y el boicot por todos los medios. Por ello el Ministerio de Interior organizó la llamada “Operación Ariete”, consistente en impedir los actos y la divulgación de propaganda que promoviese a la abstención y al boicot de estas deseadas elecciones. En esos días lo que importaba era que desde arriba se había decidido la rápida liquidación del régimen anterior. La clase dirigente o dominante parece estar dispuesta a seguir con el cambio y a toda prisa, quizás en la infeliz creencia de que esto cambiaría las cosas.
No obstante y a pesar de todos los obstáculos puestos por la banda terrorista ETA, el GRAPO, y otros grupos de extrema izquierda, a los que como hemos visto se han sumado finalmente acciones de elementos de extrema derecha, las elecciones se celebran en la fecha prevista. El cambio se ha iniciado, ya tenemos el primer Parlamento electo tras la muerte de Franco, ahora queda redactar la Constitución y a funcionar en paz. Pero que equivocados estábamos, a los cinco días de celebradas las elecciones legislativas ETA asesina a Javier Ybarra Bergé al no poder pagar los mil millones de pesetas exigidos tras su secuestro, su cadáver sería encontrado en el alto de Barázar, envuelto en un plástico. Con este asesinato y la posterior amnistía el Gobierno de Adolfo Suárez comienza su andadura constituyente o predemocrática. El año 1977 finalizaría con 27 personas muertas y 36 heridas (10 asesinados por ETA, 8 por el GRAPO (PCE r) y 8 por la extrema derecha). Para la Guardia Civil su última víctima del año sería el guardia Antonio Tejero Verdugo el día 26 de noviembre en San Rafael (Segovia).
1978, la Constitución.
En 1978 el PCE, ya solo y sin el apoyo de los socialistas, anteriormente contrarios a la Monarquía, se indigna por la existencia de un Rey y exige un viraje hacia la República. No obstante la Constitución de 1978 es la primera que fue aprobada en España por consenso, propiciado por los llamados pactos de la Moncloa.
El año había comenzado con igual despilfarro en vidas humanas que finalizó el anterior. El 7 de enero dos policías eran heridos en atentado y el cuartel de la Guardia Civil de Ondárroa era ametrallado; en Pamplona se produce un tiroteo; en Galdácano vuelan un kiosco de periódicos. El 11 se produce otro tiroteo en Pamplona con el balance de dos terroristas y un policía muertos. Para más despropósito [y aviso de actuales navegantes] ETA propone “una tregua y alto el fuego al Gobierno, siempre que las Fuerzas Armadas acantonadas en Euskadi pasen a depender de un Gobierno autónomo vasco”. El mes de marzo se produce un sistemático ataque a las obras de la central nuclear de Lemóniz. Asesinan al Sargento jubilado José María Acedo Panizo; es atacado el cuartel de la Guardia Civil de Portugalete, asesinando el día 16 a Esteban Beldarrain, empleado de la autopista Bilbao-Behovia (según ETA por antivasquista); a las pocas horas se recibe llamada de ETA en Radio Popular de Bilbao anunciando que “antes de diez minutos se producirá una gran explosión en la central nuclear de Lemóniz”, que efectivamente se produce y causa dos trabajadores muertos y catorce heridos. Para colmo en su comunicado de reivindicación la organización culpa a Iberduero de la muerte de sus empleados. Tras la amnistía y la decisión del Gobierno, una vez más, de “no caer en la trampa”, ETA percibe claramente el desbordamiento de la autoridad competente y manifiesta en sus comunicados “seguir adelante la lucha armada”. Por su parte el GRAPO asesina al Director General de Instituciones Penitenciarias, Jesús Haddad y atentan contra el sargento comandante de puesto de Berducido (Pontevedra). ETA ametrallaba en San Sebastián a una pareja de la Policía y en el penal de El Dueso a un Guardia Civil.
Abril comienza con nuevos ataques a las subestaciones de Iberduero, al cuartel de la Guardia Civil de Lejona, donde hieren al guardia de puertas; paralelamente, como ¿anécdota? y que se convertiría en algo cotidiano, la Autoridad judicial (y competente) pone en libertad inmediata a un comando de legales de ETA que había sido detenido en Andoain en posesión de cócteles molotov, una pistola, placas de matrículas falsas y varios efectos robados, pues según dicha autoridad “no eran pruebas suficientes para considerar delito”. El día 30, como preludio de lo que se avecinaba para el mes siguiente, es ametrallado un vehículo de la Guardia Civil. El 2 de marzo una explosión en el Centro Nacional de Formación Profesional de Urola causa heridas a varios alumnos. El día 3 en Pamplona unos 30 jóvenes vuelcan un vehículo policial y sus ocupantes tienen que defenderse a duras penas pistola en mano y disparando al aire. El 4 en San Sebastián es agredida una pareja de policía; en días sucesivos el Puesto de Guardia Civil de Sestao es atacado con cócteles molotov, y en Miravalles una bomba produce grandes destrozos al bar Urkiola. En Vitoria cuatro policías resultan heridos por lanzamientos de cócteles incendiarios. Es la nueva estrategia de ETA de la “ideas-fuerza”, convirtiéndose la organización terrorista en el árbitro de la situación. El día 9 en Pamplona es tiroteado un vehículo de la Guardia Civil con el resultado de dos muertos. A los funerales celebrados se niega a asistir el Arzobispo, previamente invitado. En la misma fecha atentado en las inmediaciones de Intxaurrondo con un guardia muerto y tres heridos. En Guernica se produce un tiroteo entre la Guardia Civil y dos individuos de ETA, que mueren en la refriega, lo que ocasionó importantes altercados en Durango, con cierre de comercios y bares, y la celebración de una asamblea de protesta en la iglesia parroquial. El día 10 es muerto a cuchilladas el Subteniente de Guardia Civil, Juan Eseverri Chavarri. El día 12 en un comunicado de ETA se reconoce que los dos muertos de Guernica pertenecían a un comando de “milis” y que por ello se había visto obligada a tomar represalias (al parecer los guardias a los que se enfrentaron deberían haberse dejado matar). En Durango es tiroteado el cuartel de la Guardia Civil, mientras hay cierres de comercios y se produce huelga general en la localidad, siendo obligado el alcalde, mediante amenazas, a colocar una ikurriña a media asta y con crespón en el balcón del Ayuntamiento; la Guardia Civil recibe orden de no intervenir pues el gabinete de UCD ha decidido una vez más “no caer en la trampa”. Efectivamente esta actitud gubernamental tiene su compensación, el día 13 es ametrallado el cuartel en Galdácano resultando dos guardias civiles heridos.
ETA que ha percibido el desbordamiento de la autoridad competente y siguiendo las teorías de su ideólogo Krutwig de que “Quien no retrocede ante el derramamiento de sangre, tendrá una ventaja innegable sobre su enemigo, si éste no actuase de la misma forma”, en sus comunicados de reivindicación insiste “en seguir adelante con la lucha armada”, y para demostrarlo ataca el puesto de la Guardia Civil de Rentería. Por estos días en operaciones conjuntas de Policía y Guardia Civil son detenidos tres comandos en Vizcaya, descubriéndose varios zulos y cárceles del pueblo, pero que de nuevo e incompresiblemente a las pocas horas fueron puestos en libertad por el juez de instrucción. En Pamplona la Guardia Civil detiene a 42 implicados en acciones terroristas, militantes de HASI, LAIA, EIA, FRAP y PCEr, y entre los que se encontraban los asesinos del Subteniente Eseverri, y que más tarde serían liberados en la siguiente amnistía.
Así se suceden los días, explosión tras explosión y muerto tras muerto. Pero ETA valora más positivo para sus fines dar un salto en su descabellada carrera criminal para lo que traslada su campo de acción a la capital del Reino. El día 21 de julio asesina en la madrileña calle Bristol al General de Artillería Juan Manuel Sánchez-Ramos Izquierdo y a su ayudante el Teniente Coronel José Antonio Pérez Rodríguez. Esta criminal acción sería calificada en asamblea celebrada a primeros de agosto por KAS (HASI, LAK, ASK y ETA) como “muy positiva”. Previamente el 25 de julio, en las fiestas de Rentaría, dos encapuchados distribuyeron un comunicado exponiendo las razones de la “acción Madrid” y anunciando nuevas “acciones hasta conseguir una Euskadi independiente, reunificada, socialista y euskaldún”. El 28 del mismo mes en Legazpia se realiza un homenaje al etarra muerto Yosu Múgica, con colocación de una placa conmemorativa en sustitución de la ya existente de Plaza de España. Uno de los oradores, el abogado Ainua, dijo, “con gran talante y en claro ejercicio de tolerancia”, entre otras perlas, que Martín Villa, el Ministro del Interior “era hijo natural y, por tanto, es lo que normalmente se conoce como hijo de puta”. Después de que todos se hubieron marchado a los gritos de “Suárez, fascista, tú eres el terrorista” y “Villa al paredón”, la Guardia Civil, habiendo sido impedida de intervenir según órdenes gubernamentales recibidas, procede a retirar la mencionada placa tras marcharse los alborotadores pro-etarras. Las muertes continúan y un denominado “comando autónomo anticapitalista” asesina el 27 de agosto al cabo de Guardia Civil Aurelio Salgueiro López, cuando en compañía de su hijo de corta edad paseaba por una calle de Eibar. Aurelio permaneció agonizante durante un cuarto de hora, sin que nadie acudiera en su ayuda o se conmoviera a pesar de los gritos desesperados de su hijo. En su comunicado reivindicativo “los comandos autónomos anticapitalistas” (escisión de ETA) justificaron el crimen diciendo que “era un acto más de justicia revolucionaria”. Al día siguiente correría la misma suerte el inspector de Policía Alfonso Esteban Guilmain, en Irún. A esta sangría etarra, por si fuera poco, hay que añadir las hazañas del GRAPO que asesina al guardia civil Manuel Vázquez Cacharrón en Santiago de Compostela, y al policía Luis Rodríguez García en Barcelona. Como manifestara Adolfo Suárez, ya Presidente electo del Gobierno tras las generales, eran “intentos desesperados para impedir la aprobación del texto constitucional”. Pero los que sufrieron en su piel estos desesperados intentos, y que han persistido durante veintisiete años hasta el 2004, eran olvidados paulatina y rápidamente, y deambularon por la historia como espectros sin que nadie los quisiera acoger, para finalmente en el 2006 pretender, su total olvido, en una pretendida negociación de una paz sin “vencedores ni vencidos”, como se dice cínicamente, pues si así fuera se inclinaría la balanza hacia unos claros vencedores, los ejecutores y verdugos de más de mil asesinados.
El mes de septiembre, mientras en el Parlamento las distintas ponencias y comisiones, mediante un gran consenso, se afanan en elaborar la futura Constitución, y quizás con la falsa esperanza de que España deje de sangrar por los cuatro costados, la organización independentista vasca continúa con su macabra forma de “hacer política”. El día 4 aparecería el cadáver del taxista Amancio Barreiro con un disparo en la cabeza y otro en el estómago. A todo esto hay que añadir las extorsiones con petición del llamado “impuesto revolucionario”, que se extiende a Navarra y la Rioja. En Vitoria mediante llamada trampa se asesina a un policía y se hiere a otros dos. En el mercado donostiarra de Atocha son asesinados mientras realizan unas compras como encargados de la cocina de la Comandancia, los guardias civiles Lorenzo Soto Soto y José Zafra Régil. En la casa cuartel de Rentaría impactan varios cócteles molotov que se lanzan desde una terraza de un edificio colindante. Mientras la escalada terrorista continúa, Telesforo Monzón que ha regresado del exilio, donde por años permaneció cómodamente, desde su inmunidad parlamentaria declara que “no hay paz posible si no se retiran las fuerzas de ocupación españolas”.
En la recta final para la aprobación de la Constitución, el mes de octubre sería el más sangriento del año con 13 asesinatos por parte de ETA en nombre de la “libertad y el socialismo”: el guarda forestal Ramiro Quintero, en Lizarza; el cabo de la Guardia Civil Anselmo Durán, en Elgoibar; en Urnieta el miembro de las gestoras pro-amnistía Ignacio Olaiz; el Capitán de Corbeta Francisco de Asís Liesa, en Bilbao y en su propio domicilio; el guardia civil Ángel Pacheco en Marquina; En Bilbao los policías Elias García, Ramón Muiños y Benito Díaz; el guardia civil Alberto Villena en Lequeitio; el sargento Luciano Mata y los guardia civiles Luis Gancedo y Andrés Silverio en Las Arenas, y el trabajador de Talleres Avenida de Durango, Epifanio Benito Vidal.
El día 5 de diciembre, víspera del referéndum constitucional, tres crímenes cerrarían el período predemocrático o constituyente con el asesinato en San Sebastián del Comisario Gabriel Alonso, el Subcomisario Jose María Serrais, y el policía municipal Ángel Cruz, que les acompañaba. 1978 terminaría con 82 víctimas mortales y 95 heridos. La macabra distribución sería: 67 a manos de ETA, 6 a manos del GRAPO, 2 de EPOCA, 1 M.I.L, 1 CCAAAA, 1 MPAIAC, 3 Grupos Armenios (para colmo), y 1 por la extrema derecha, al margen de cuantiosos daños materiales y un significativo, aunque desapercibido para muchos, destrozo moral por el trastoque mental tan negativo en todos los sentidos, que se fue conformando en la sociedad en estos años en España. Aun así, como ya hemos apuntado, la Constitución salió adelante, pero a mi entender la situación provocada por la izquierda extrema no fue el marco ideal para tan alta misión legislativa.
El texto había sido aprobado el 31 de octubre de 1978 por el Congreso por 325 votos a favor, 6 en contra (1 de Euskadico Eskerra y 5 de Alianza Popular) y 14 abstenciones (entre ellas las del PNV). El 6 de diciembre es aprobada en referéndum por el pueblo español, pero con una preocupante abstención del 33 %, y con una no menos inquietante preocupación en cuanto a los actos terroristas de la extrema izquierda, principalmente de ETA, que se incrementaron de forma alarmante, ante la laxa complacencia de la sociedad civil, que paulatinamente se fue acostumbrando a vivir con la diaria violencia, siguiendo las consignas de la Autoridad Competente, que estimaba más oportuno dar sensación de normalidad, pretendiendo no dar publicidad a los funerales, ideando incluso que algunos se celebren en la más estricta intimidad, por eso que Decían de “no caer en la provocación”, con el posterior y vergonzante olvido de víctimas y familiares, que ha persistido hasta nuestros días.
ASESINADOS POR MOTIVOS POLÍTICOS Y TERRORISMO DESDE Enero 1976 (muerte de Franco) a Diciembre 1978 (aprobación de la Constitución): 129 personas
Grupos Armenios (T. Internacional) 3 Extrema derecha 9 Extrema izquierda 117 Escrito para Rebelión Digital por Antonio Ramos León, autor de la bitácora "A.R.L."
ASÍ VIVÍ LA LLAMADA TRANSICIÓN POLÍTICA Por Antonio Ramos León
¿Quién zancadilleó más el cambio hacia un régimen democrático? (II) 1979. Ya tenemos Constitución, seguimos “avanzando”. El año 1979 comienza con los mismos o peores vientos: el 2 de enero muere en Pamplona un policía nacional al intentar desactivar un artefacto explosivo; en San Sebastián es asesinado un Comandante de Infantería; el día 3 en Madrid, mientras ETA asesina al Gobernador Militar, el GRAPO (PCE reconstituido) hace explosionar paquetes bomba en las estaciones de metro de Prosperidad, López de Hoyos, Estrecho y Bravo Murillo. Esto último el Gobernador Civil de Madrid Juan José Rosón, con un cinismo del que sólo puede hacer gala un político, “lo achacó públicamente a la subida de tarifas”, El día 5, mientras el titular de Interior presenta en Consejo de Ministros un informe acerca “de los asesinatos perpetrados contra ilustres personalidades militares”, era ametrallado el Guardia Civil Ciríaco Sanz García, falleciendo a los cuatro días. El día 6, en la festividad de Reyes Magos, son asesinados en Beasaín el Guardia Civil Antonio Ramírez Gallardo y su novia Hortensia González Ruiz de 20 años de edad. El día 9, en Madrid el GRAPO asesina al Magistrado Miguel Cruz Cuenca. En editorial de la Gaceta del Norte se escribía por esos días: “No hay nación europea que padezca o haya padecido semejante azote. Ni probablemente Estado más inerme e indefenso que el nuestro. El terrorismo, en guerra declarada y abierta, le gana la mano al propio Estado, que deja morir a sus servidores, funcionarios y ciudadanos sin que el peso de la Ley caiga sobre sus culpables”. El año terminó con 65 asesinatos en el País Vasco y Navarra. Por su parte el GRAPO ha asesinado a 7 personas (cinco guardias civiles, un magistrado y un general del Ejercito). Resumen de cómo viven las Fuerzas de Seguridad y sus familiares en “el norte”, es la nota que una denominada “comisión de familias” dirige a la opinión publica, y que con sencilla y profunda redacción reflejan la cruel realidad que se vive en esos días: 1º Asesinan a nuestros hijos, maridos, hermanos y novios como si de alimañas se tratara, son cazados como liebres, sin reacción ciudadana en su defensa. 2º Públicamente son insultados en romerías y fiestas, incluso en festejos populares organizados por centros religiosos. En verbenas aguantamos gritos y cánticos amenazantes. 3º Jóvenes esposas vascas, casadas con guardias aguantan resignadamente insultos en mercados donde públicamente son tachadas de “chacurras” por dormir con “chacurros”, y tener que oír que sus hijos son “chacurrichus”. 4º Los funerales por asesinados se celebran en cuarteles, por rechazo en templos que ellos defendieron con sus vidas. Son honras fúnebres rutinarias, con los mismos sermones y condenas de cumplido. Al final, unas medallas que no hemos pedido ni queremos. Enterrado el caído, no hay más recordatorio, y a esperar nueva víctima. Nada de aniversarios que tan profusamente celebran con sus asesinos. 5º Nuestros niños viven anonadados en ambiente incierto. Son criaturas obligadas a mentir para ocultar dónde trabajan sus padres. 6º La caridad cristiana no la vemos ni en nuestra defensa ni en sermones pastorales, y menos con desagravios públicos, sino todo lo contrario. 7º Aceptamos resignadamente esta vida que nos ha tocado, pero no se la deseamos a nadie. Lo que pedimos es sólo comprensión y respeto a nuestra forma de vida, que gustosamente sacrificamos por todos los demás. Sigo creyendo, en conciencia, que la transición no fue nada fácil - o que fue demasiado fácil para algunos –. Mientras todo esto sucede, y con estas presiones, comenzó el primer año constitucional. La nueva Constitución fue calificada por los expertos como un texto legal “con voluntad de concordia, políticamente neutral, sociológicamente avanzada e idealmente progresista”. Les faltó añadir: “y regada con la sangre de muchos inocentes”. No, no fue nada fácil, y, en mi opinión, hoy en día estamos pagando las consecuencias. Siempre he pensado que la transición no está hecha, la transición no se cerró adecuadamente, y que algún día lo pagaríamos. No se dieron las condiciones adecuadas para un verdadero debate, hubo muchas presiones y un constante bombardeo por parte de aquellos que pretendían la ruptura, entre los que se encontraba el PSOE y el PCE, que finalmente optaron por tragar, como mal menor, una monarquía y una reforma que no deseaban. La prueba irrefutable de esto es que en el 2005 nos encontrásemos, a juicio de muchos, en un nuevo período constituyente (Plan Ibarretxe, nuevo Estatuto de Cataluña, derribo de estatuas y en contraposición investiduras “honoris causa” de ex dirigentes políticos sobre los que pesa la losa de la represión comunista en la guerra civil), y en una interesada - y muchas veces falseada - recuperación de la memoria histórica. Por mucho que algunos se empeñen en camuflarlo e intenten hacernos creer que es normal, subrepticiamente han dado un verdadero golpe de estado, y estos nuevos inquilinos del Gobierno del PSOE, pretenden con su actual política y métodos no perder nunca más, lo que es de su máximo interés por encima de todo, el poder, como le sucedió a sus antecesores de la misma formación política, es decir al Felipismo. ¿Quien le iba a decir al PCE que la Iglesia sería su mejor aliado contra el régimen franquista? Pero claro ya tiempo atrás dirigentes de esta formación política, como Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, habían advertido públicamente que uno de los fracasos de su partido durante la II República fue “atacar a la Iglesia”. Los comunistas habían aprendido bien la lección y en los setenta más bien parecían hermanos gemelos que cogiditos de la mano atacaban visceralmente la pretendida reforma. Con este fin la Iglesia prestaba sus templos para las reuniones del sindicato comunista Comisiones Obreras (CCOO), amén de otras colaboraciones. No digamos las que ofreció la Iglesia de Vascongadas para la creación, nacimiento y desarrollo de la organización independentista-terrorista ETA. ¿Quién se lo iba a decir a Santiago Carrillo, Secretario General del PCE, organizador del “maquis”, luchador incansable durante años y años contra el régimen (desde el exterior y sobre plano, claro) que pronto estaría rindiendo pleitesía y defendiendo a ultranza la figura del Rey Juan Carlos? El 10 de octubre de 1975 había declarado en una entrevista a la periodista Oriana Fallaci en L’Europeo, muy seguro él y en plan amenazante: “¿Qué posibilidades tiene Juan Carlos? Todo lo más, ser Rey por algunos meses. Si hubiese roto a tiempo con Franco, habría podido encontrar una base de apoyo. Ahora no tiene nada y le desprecian todos. Yo preferiría que hiciese las maletas y se fuese con su padre, diciendo “devuelvo la Monarquía al pueblo”. Si no lo hace, terminará muy mal, muy mal. Incluso le pueden matar” También declaraba: “He hecho la guerrilla cuando creía en la guerrilla. Durante nueve años. No sé si soy un buen tirador, pero sé que apuntaba con cuidado: para matar. Y he matado. Y no estoy seguro de que esto me guste, aunque no me arrepiento de haberlo hecho. ¡Que lástima!, yo sí me arrepiento de no haber dedicado más tiempo a la lectura de entrevistas, declaraciones o exposiciones de nuestra clase dirigente, de nuestros políticos, pues está clarísimo que me hubiera ayudado o no perder tanto tiempo en intentar conseguir algo que ni ellos mismos se creían. Quizás en la actualidad no me sorprendería que la situación socio-política sea la misma de siempre. Decía José Ortega y Gasset en 1917: “Periodistas, profesores y políticos sin talento componen el Estado Mayor de la envidia. Lo que hoy llamamos “opinión pública” y “democracia”, no es en gran parte sino la purulenta secreción de esas almas rencorosas”. 1980, el año más sangriento. La organización terrorista ETA que comenzara su sangriento caminar en junio de 1968 no ha conseguido lo que pretendía, una insurrección generalizada, que había programado para conseguirlo en un período de ocho años, con la realización de acciones de guerrilla abierta. En 1980 intenta alguna de este tipo, como por ejemplo, el 1 de febrero en Izpaster, donde son emboscados en un camino rural dos vehículos de la Guardia Civil que regresaban de una escolta de explosivos, mueren los seis miembros de la patrulla, pero también dos etarras, uno por disparos de los guardias, siendo el último en caer un Cabo al que se le encasquilla el subfusil. Bajo el cuerpo de éste pretende uno de los etarras colocar una granada de fabricación propia, activada para que explosionara cuando fuera movido el cadáver, con “tan buena suerte” que le explosionó al terrorista. Posteriormente lo intentan contra otra patrulla, esta vez resultan muertos dos guardias civiles de la UAR (Unidad Antiterrorista Rural), y dos miembros del comando. Pronto abandona este tipo de “acciones” y vuelve al tiro por la espalda y en la nuca, que le resulta más fácil. En el año 1980 el número de asesinatos a manos de organizaciones político-terroristas pasó del centenar. La Guardia Civil tuvo 31 muertos y 43 heridos. En Madrid fue asesinado el General Esquivias, y en Barcelona, a manos del GRAPO, el General Enrique Briz; otro General de Sanidad Militar fue herido de gravedad, falleciendo el soldado conductor. Para los que creen que aquello fue fácil, y que lo único malo que sucedió o que dificultaba el cambio democrático, fue el “montaje” de intento de golpe de estado del 23 F, principalmente para estos jóvenes que cuentan con menos de 30 años, para ellos que posiblemente no han tenido tiempo de consultar las hemerotecas y sólo han contado con lo que en algunos libros actuales de texto se dice, y con lo que algunos profesores les han enseñado, vayan estos datos de 1980: Sólo ETA, en sus diferentes versiones, reivindicó los primeros cinco meses de este sangriento año los siguientes asesinatos: -En el mes de Enero: el día 4 la muerte a tiros del propietario del Club Yon-Kola de Baracaldo. El 8 asesinato de un guardia civil retirado, en Alsasua. El 10 en Vitoria la muerte del Jefe de los Miñones de Álava. El día 14 un guardia civil, en Elorrio. En Algorta el asesinato de un civil el día 19. El día 21 la muerte a tiros en Baracaldo de una persona que había salido en Interviú como expolicía, el día 23. El 25 el enterrador de Vergara. Ametrallamiento de una patrulla policial en el que muere un agente, en Balmasí el día 27. -En el mes de febrero: el día 1 la muerte de 6 guardias civiles en Ispaster. El día 8 un Comandante de Infantería en Rentaría y un Policía Municipal en Oñate. El 16 el asesinato de un taxista en Oyarzun. Un Coronel de Infantería en San Sebastián el día 20. -En Marzo: Un soldado conductor de un General el día 18. El día 24 la muerte de dos civiles en Durango y en Eskoriatza. El 25 asesinato del Conde de Aresti en Bilbao. El 28 un niño de 13 años en Azcoitia. -Mes de Abril: El día 6 muere un Guardia Civil y un marinero en un bar de Orio. El 13 el Jefe de la Policía Municipal de Vitoria. Dos guardias civiles de servicio en el Puente de Santiago en Irún, el día 16. Muerto a tiros dentro de un autobús inter-urbano un Guardia Civil, el día 28. -En Mayo: el día 8 asesinato de un Comandante retirado en Pasajes. El 9 muerto a tiros un Policía Nacional en Santurce. El día 9 un civil considerado simpatizante de UCD y que aparece muerto de dos tiros en su coche. El 15 asesinato de tres policías nacionales en un bar de San Sebastián. Asesinato de una persona el día 16 en Zumaya, y que ETA en su comunicado dice que ha sido un error, el mismo día son asesinados dos guardias civiles en el interior de un bar en Goizueta. La macabra lista continúa hasta finalizar el año con 96 asesinados y 74 heridos por ETA en sus varias versiones, un muerto cada cuatro días. Sólo en los meses de octubre y noviembre, murieron 28 personas a manos de los fundamentalistas vascos. A lo largo del año se produjeron: 2 secuestros frustrados; 7 secuestros, en los que dos de los rehenes fueron muertos, y otros 4 fueron liberados tras dispararles en las piernas; la retención de una persona en su lugar de trabajo a la que le dispararon en las rodillas; y un gran número de heridos. Al margen de esto realizan atracos, colocan bombas en muy diversos lugares, y sustraen siete toneladas de explosivo en Soto de la Marina (Santander). Por otro lado el PCE (r), mediante su llamado brazo armado, el GRAPO, causa 5 muertos y 6 heridos En esta situación, después del cambio político, tras sucesivas amnistías, durante cinco años de estoico y disciplinado silencio del Ejército ¿Alguien se puede extrañar de lo del 23 F? ¿Se puede pensar que no es natural que cierto sector muy mayoritario de la Fuerzas Armadas, Guardia Civil y Policía, no pensaran en solucionar esta sangría que el Gobierno no acertaba a detener? 1981, se cierra la transición. En 1981 tras el intento de golpe de estado, o más bien tras la operación del CESID para desmantelar los distintos golpes que se estaban fraguando, y que básicamente se “motivaban” en la situación que se vivía en España, “con más aparatosidad que eficacia” se destinaron unidades del Ejercito para apoyar a las de la Guardia Civil para impermeabilizar la frontera en el Pirineo, según el plan ideado por el Ministro de Defensa Alberto Oliart. Pero la verdad es que pasado el miedo al golpe: -El 4 de abril son asesinados un Sargento y un Guardia Civil en Barcelona por miembros del GRAPO. -El 14 un Teniente Coronel retirado en Basauri. -El 14 de mayo dos guardias civiles en Lemona. -ETA comienza a recurrir a procedimientos más sofisticados. El 5 de junio un coche de la Policía es volado en Loyola mediante un explosivo accionado a distancia. Cuatro heridos y un muerto. -El 24 moría a consecuencia de un atentado, perpetrado unos días antes, un Coronel del Cuerpo de Mutilados. -En Tolosa ETA ametralla a tres jóvenes representantes de comercio, que confunden con guardias civiles, en el momento de subir a un vehículo SEAT 124 blanco. -En las proximidades de la basílica de Begoña son heridos dos guardias civiles de tráfico. -Ese mismo mes en una operación antiterrorista muere “a quemarropa” una mujer policía, cuando un etarra se daba a la fuga de un piso franco en Zarauz. -ETA intensifica la campaña de extorsiones económicas mediante el llamado “impuesto revolucionario” -El 5 de julio es tiroteado un vehículo de la Guardia Civil en Oyarzun con el resultado de un guardia muerto y dos heridos. -Casi al mismo tiempo era asesinado en Baracaldo un Teniente de Artillería. -El día 10 era asesinado en Dos Caminos un guardia civil retirado. -El 19 son desactivadas diez cargas explosivas en Navarra en torres de alta tensión de Iberduero. Esta empresa hace saber que ha sufrido 250 atentados con pérdidas de dos mil millones de pesetas, y que de seguir así se verá obligada a racionar el fluido eléctrico. -En septiembre de 1981 en Montellano (Sevilla) la Guardia Civil, descubre las armas que un mes antes habían sido robadas de la maestranza de Artillería, entre los 23 detenidos figuraban dos concejales afiliados al PTA. -El 2 de octubre un buque de la Armada, destinado a vigilar el Golfo de Vizcaya, sufría una vía de agua por el efecto de un artefacto explosivo adosado al casco. -El 17 es asesinado un Cabo 1º en Santurce. -El día 10 otro artefacto había sido desactivado por artificieros de la Guardia Civil y que estaba destinado a la voladura de un patrullero de la marina de guerra. A todo esto al día siguiente Javier Arzallus, presidente del PNV, se permitía afirmar que “la lucha emprendida por el pueblo vasco sería larga, y si quieren pararnos, tendrán que venir como en el 36”. Y es que en Vascongadas todos se aprovechaban y se siguen aprovechando de ETA. La sangría continúa. En resumen el año se cerró con 57 muertes violentas, 380 heridos, 330 atentados, 260 explosiones, 50 artefactos desactivados, 28 secuestros. Al margen de esto abundaron los motines carcelarios, las amenazas de muerte, y las manifestaciones ilegales. Y es más, no todos los muertos o heridos son a manos de ETA, a la que le fueron atribuidos 20 asesinatos y 58 heridos. Esto quiere decir que un importante núcleo de extremistas, mayoritariamente adscritos a la izquierda más radical, tratan por todos los medios de boicotear el cambio y la transición política hacia un régimen democrático, y no sólo se le puede achacar esta actitud, como se viene haciendo, a la “involución militar” o a la extrema derecha. No podemos olvidar, y el que así lo hace da la espalda a la realidad, que todos los partidos ilegales hasta la muerte de Franco, incluido PSOE y PCE, no veían con malos ojos los atentados, incluso los de ETA, que los consideraban lícitos dentro de la lucha contra el régimen dictatorial. En los ochenta todo esto sucedía mientras muchos se creían libres porque iban de vez en cuando a depositar un papelito en unas urnas, haciéndole el juego a los políticos de turno, y mientras se preguntaban ¿pero qué es lo que quiere ETA? si ya tenemos democracia. Pues muy sencillo ignorantes, lo que pretendió desde su fundación ¡la independencia! ¿Qué otra cosa pensabais que quería? La independencia de su nación vasca, formada por un territorio, una lengua y una raza (por supuesto superior a las demás) ¿A qué les suena esto? Otra escalofriante afirmación también muy extendida en la época cuando se producía un atentado, era: ¡algo habrá hecho!, con una incomprensible crueldad más propia de la ignorancia. La cosa no cambiaría hasta bien entrados los noventa, cuando parece que se va tomando conciencia de que cualquiera puede ser víctima de ETA, incluso fuera del País Vasco. Sólo entonces parece que cierto sector del pueblo reacciona, pero con lo único que sabe hacer, con manifestaciones que para nada amedrentan a la organización terrorista. Este período, a mi entender, comprendió la llamada transición (1976 – 1981) aunque algunos consideran que se cerró en 1982 con el triunfo en las urnas del PSOE, algo que yo no comparto, considerando que la transición de un régimen a otro se cerró con la toma del Congreso en la tarde del 23 de febrero de 1981, operación sabiamente organizada por la “inteligencia” del Estado, lo que merece capítulo separado. Algo que también merece, por supuesto, capítulo exclusivo (y extenso) fue el “Cambio” que algunos consideran como cierre de la transición tras el “absoluto” triunfo electoral del PSOE en octubre de 1982, y que yo sólo acerté a ver como slogan de campaña electoral, al margen de algunas operaciones políticas de puro maquillaje realizadas por el nuevo Poder. En aquél período, y, lo que es más terrible, en los años siguientes la sangría fue alarmante, desesperante y traumática, a pesar de los pactos, los cambalaches políticos y la pretendida buena voluntad de todo el mundo sensato. Algunos, fundamentalmente sectores de la izquierda, se quedaron anclados en el pasado más descabellado y pretendieron con todas sus fuerzas impedir la reforma política, para intentar la ruptura, incluso con el empleo de violentos procedimientos causantes de la siguiente estadística:
ASESINADOS POR MOTIVOS POLÍTICOS Y TERRORISMO
DESDE Enero 1979 (tras la aprobación de la Constitución) a Diciembre de
1981 (final de la transición): 277 personas. Escrito para Rebelión Digital por Antonio Ramos León, autor de la bitácora "A.R.L."
|
|
All rights reserved © 2006
rebeliondigital.es rebeliondigital.com